Esto fue hace muuuuuuuucho tiempo atrás, de la vez en que estaba de vacaciones en Argentina, así que perdonen si no doy muy buenos detalles o cosas así, que se yo.
Cuando vas de vacaciones tienes la ventaja de que vas a comer a muchos lugares distintos, o al menos para mi es una ventaja, ya que al no estar en casa, no tienes tu cocina, y al no tener tu cocina no hay más remedio que ir a comer a algún restaurante o algo así.
Mi problema es que de cada lugar al que debí haber ido a comer en unas vacaciones, recuerdo dos, o quizá tres.
De mis vacaciones de nosequeaño a Argentina, solo recuerdo el Tomaticán y una feria en la noche.
Hablaré del tomárican.
Recuerdo que era un edificio grande. Bueno. Una sola planta pero muuuuuuuy alta. Olía a fritura, pero a la vez a Naranja. Anda a saber tú de donde diablos salió esa mezcla. Recuerdo también que había Wi-Fi, cosa que es buena. Y recuerdo también lo que comí: Milanesa napolitana. Ñomi-ñomi.
Creo que tardaron algo así unos 20 minutos en llevarnos la comida. No sé ustedes pero con Wi-Fi eso es poco, para mi. En especial en Argentina, ya que no me conectaba en días por que no tenía de donde diablos sacar la red, el Roaming es caro.
La comida estaba deciosa. Era una milanesa napolitana. No puede no estar deliciosa.
Me despido.
Las aventuras comilonas de álex.
lunes, 25 de mayo de 2015
Casino de bomberos- Coyhaique
Un sábado hace no más de dos semanas fui a la ciudad de Coyhaique, como siempre mi madre iba a pagar las típicas cuentas y blabla, comprar ropa, libros y zapatos.
Como es de esperar nos tenía que dar hambre en algún momento, y como era de esperar, también, fuimos a comer. Esta vez fuimos a un lugar un poco más... ¿a la chilena?, como lo es el conocido ''Casino de bomberos'' de Coyhaique.
Recuerdo que ese día me habían comprado un nuevo libro, uno que había querido por mucho, ''Buscando a Alaska''.
Al entrar al Casino, lo primero que hice después de sentarme fue sacar mi libro y ponerme a leer. Esperé a que nos fueran a preguntar que queríamos ordenar y tomé el tiempo. Las 15:31 eran cuando la chica que nos atendió, que se llamaba ''Valerie''como la canción de Amy Winehouse, dejó la mesa y llevó la orden a la cocina. ''Papas salteadas con carne al jugo y una empanada'' fue lo que pedí.
Abrí mi libro con esperanza de que tarden en llevarnos la comida para poder leer un poco, y pues no fue así. Recuerdo que a las 15:42 nos llevaron la comida. Lo primero que llegó fue mi empanada y el caldillo de congrio de mi mamá. Una sola palabra: Delicioso.
Luego al rato después llegaron las papas y la carne. Delicioso, otra vez.
Recomiendo al 100% este lugar, económico, buena atención, buena comida.
Me despido dejando una foto de una empanada de horno, como la que comí.
Abrí mi libro con esperanza de que tarden en llevarnos la comida para poder leer un poco, y pues no fue así. Recuerdo que a las 15:42 nos llevaron la comida. Lo primero que llegó fue mi empanada y el caldillo de congrio de mi mamá. Una sola palabra: Delicioso.
Luego al rato después llegaron las papas y la carne. Delicioso, otra vez.
Recomiendo al 100% este lugar, económico, buena atención, buena comida.
Me despido dejando una foto de una empanada de horno, como la que comí.
viernes, 17 de abril de 2015
El Túnel- Coyhaique
Normalmente cuando voy a Coyhaique no como por las malas experiencias en restaurantes, o cuando como es en un lugar muy específico y nunca voy a otro. La cosa es que un día con mi padre nos atrevimos a ir a un lugar random, como lo es El Túnel, la cosa es que entramos y recuerdo que había peces, no lo sé, yo tenía como 8 años o algo así, también recuerdo que el lugar, misteriosamente, no olía a fritura, cosa que me sorprendió. Al sentarnos mi padre y yo pedimos ensaladas, sopa, y un bistec a lo pobre. Fue delicioso. En tanto a la atención, pues nada mal, no fue rápida pero tampoco lenta, fue algo normal.
Obviamente os voy a recomendar, queridos lectores, que si vienen por si acaso, o si son de donde vivo vayan a los dos lugares que he recomendado
Me despido dejando una foto de un bife a lo pobre.
viernes, 27 de marzo de 2015
Pollito pío- Puerto Aysen
El otro día mientras caminaba del liceo a mi casa, me sentí cautivado por el exótico y mágico olor de las papas fritas del pollito pío. El hambre me consumía así que no me quedó de otra que pasar a comer papas fritas. Al momento de entrar al dichoso local ese, sentí como el olor a papas aumentaba. Entre y dije ''me da una papa de 1.000 porfa''. Al momento de recibir las papas me dispuse a comer una, sentir como es crocante por fuera, pero muy blandita y calentita por dentro es hermoso. Solo pagué y me llevé las papas al camino, juro que son únicas, lo juro.
Si pudiera hacer que ustedes vengan al jodido pueblo que me vio crecer, SOLO paras que coman esas papas, lo haría.
Pero no puedo así que me quedaré con decirles, si algún día vienen a Puerto Aysén, deben probar de esas papas.
Me despido.
Primera entrada- Café express, Coyhaique.
Como primera entrada hablaré sobre una experiencia mía en el famoso (o no tanto) restaurante, o lo que sea eso.
Pasó un día en el que fui a Coyhaique con mi mamá, cansados de recorrer Coyhaique fuimos a comer unas papitas fritas y no recuerdo que más, o primero: sin exagerar tardaron mucho en notar que ni siquiera nos habían preguntado que nos serviríamos, y luego de que nos preguntasen tardaron quizá cuatro veces más en llevarnos las jodidas papas fritas y lo que sea que las acompañase. Segundo: cuando por fin legaron, se les olvidó pasarnos las bebidas, y en que llegaron ya se habían enfriado las papitas, temerosos de que si mandábamos las papas a calentar lo más probable era que cuando vuelvan las bebidas no tendrían gas. Y tercero: Cuando comenzamos a comer las papitas nos dimos cuenta de que tenían olor a pescado frito y que tenían unas cosas negras las cuales tenían todas las de ser cáscara. Con mi mamá llamamos a la mesera y le dijimos los problemas de las papas y pues nos dijo que eran los ''ojitos de la papa'' cosa que sentido no tiene y tampoco eran los jodidos ojos. Indignados de eso con mi mamá nos fuimos, obviamente pagamos.
Con esto quiero dar cuenta de la maravillosamente mala atención que nos brindaron.
Espero no os atreváis a ir a comer allí.
Me despido.
Pasó un día en el que fui a Coyhaique con mi mamá, cansados de recorrer Coyhaique fuimos a comer unas papitas fritas y no recuerdo que más, o primero: sin exagerar tardaron mucho en notar que ni siquiera nos habían preguntado que nos serviríamos, y luego de que nos preguntasen tardaron quizá cuatro veces más en llevarnos las jodidas papas fritas y lo que sea que las acompañase. Segundo: cuando por fin legaron, se les olvidó pasarnos las bebidas, y en que llegaron ya se habían enfriado las papitas, temerosos de que si mandábamos las papas a calentar lo más probable era que cuando vuelvan las bebidas no tendrían gas. Y tercero: Cuando comenzamos a comer las papitas nos dimos cuenta de que tenían olor a pescado frito y que tenían unas cosas negras las cuales tenían todas las de ser cáscara. Con mi mamá llamamos a la mesera y le dijimos los problemas de las papas y pues nos dijo que eran los ''ojitos de la papa'' cosa que sentido no tiene y tampoco eran los jodidos ojos. Indignados de eso con mi mamá nos fuimos, obviamente pagamos.
Con esto quiero dar cuenta de la maravillosamente mala atención que nos brindaron.
Espero no os atreváis a ir a comer allí.
Me despido.
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